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Dominik Dome

Y sin darnos cuenta aquí está la primavera. En breve, esperamos, esconderemos los abrigos para dejar que los rayos de sol nos acaricien la piel y nos recuerden que el verano está al caer. Llegan los días perfectos para dejar la pereza a un lado, enfundarnos unas deportivas y recorrer los paisajes que están a punto de renacer.

 

En otoño os invitamos a conocer algunos parques naturales de nuestros destinos, dimos unas pinceladas que hoy queremos retomar centrándonos en las islas que siempre tienen algo nuevo que ofrecer, las Islas Baleares. Siete parques, un paraje, dos reservas y dos monumentos naturales además de una finca pública, hectáreas y hectáreas de verde que recorrer con el azul del mar de fondo.

 

La viajera mallorquina Marita Acosta ya nos descubrió el Parque Nacional Marítimo Terrestre del Archipiélago de Cabrera y la Finca Pública Galatzó, hoy damos un paso más y cámara en mano comenzamos la primera ruta primaveral por el Parque Natural de Mondragó. Situado en la costa sudeste de Mallorca y declarado Área Natural de Especial Interés, este parque nos ofrece 766 hectáreas donde perdernos por cuatro itinerarios distintos, descubriendo a nuestro paso el predominante almendro y las impactantes orquídeas gigantes. Sin prisa pero sin pausa llegaremos al mar donde los acantilados desaparecen para dejarnos ver los nidos de los halcones y las tortugas mediterráneas que habitan sus aguas.

 

Pegamos un salto y preparamos el paladar, la vista y el olfato para adentrarnos en el Parque Natural de ses Salines de Ibiza y Formentera. El Parque y las reservas marinas y terrestres vinculadas a él ocupan 2.752 hectáreas terrestres y 14.028 marinas, suficiente para empezar a caminar y nunca parar. Aunque sí, dejaremos en algún punto la ruta que hayamos elegido entre las cuatro posibles para subir a un bote y reflejar nuestros ojos con las aguas que esconden las praderas submarinas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 

Y terminamos el viaje volviendo a la mayor de las islas para realizar una ruta de cinco horas acompañados de un profesional que conozca bien el Monumento Natural del Torrente de Pareis. Es sin duda la maravilla natural más espectacular de la isla, originado en la confluencia de los torrentes del Gorg Blau y de Lluc, conocido como S’Entreforc, y que continúa hacia el mar durante más de tres kilómetros entre paredes de hasta 200 metros de altura. Una experiencia impactante que no deja indiferente a ningún visitante.

 

Las Islas Baleares esconden cientos de rutas para caminar o ir en bici, seáis deportistas o viajéis en familia. Nosotros nos quedamos con estas tres propuestas, tan diferentes como espectaculares. ¿Cuál es vuestra ruta perfecta?

 

Foto | Dominik “Dome”